RSS

COSECHA PROPIA

15 Ene

EL JOVEN PASTOR

NIÑO CON OVEJA DEL PINTOR I. SEGUIMON

            Carlos era un joven pastor, su padre tenía 32 ovejas. En verano mandaba a su hijo al monte donde tenían una cabaña y allí se pasaba todo el verano, pues las ovejas pastaban en aquellos hermosos prados cada semana. Su padre mandaba un sirviente para que le llevar comida y todo lo que le hiciera falta.

            Por la mañana temprano les abría la cerca para que salieran al prado a pastar todo el día y por la tarde, sobre las siete las recogía de vuelta.

            Carlos se lo pasaba muy bien porque le gustaba el campo, la naturaleza y toda clase de animales. A veces sacaba a algunos de algún apuro. Un día hubo una gran tormenta de verano, caía una gran cortina de agua, el río que veía desde la ventana había aumentado su caudal. Los animales estaban nerviosos, los había cerrado en el redil. Detrás de la cabaña había un establo cubierto, era un poco pequeño pero les abrió la cerca para que fueran saliendo y las condujo hasta el establo para pasar la noche.

            Por la mañana ya no llovía, desayunó y luego fue al establo para llevar a las ovejas al aire libre, les dio de beber y las dejó marchar al prado. Las fue contando dándose cuenta de que faltaba una, él las conocía a todas, cada una tenía su nombre, faltaba Blanquita, que tenía que tener a su primera cría. Dejando a las demás se fue en busca de la oveja perdida. No la encontraba en ninguna parte, la llamaba como él tenía costumbre, pero nada. Se quedó quito un momento y vio un tronco con algunas ramas, se asomó viendo que Blanquita estaba acurrucada y con su cuerpo tapaba a su pequeña ovejita. Carlos se puso manos a la obra, ya sabía que hacer, su padre se lo había enseñado, hacía años ya había ayudado a nacer a varias crías. Cogió a la recién nacida y se fue hacia el redil, Blanquita le siguió. Cuando llegaron le puso comida a la madre y mientras comía, el pequeño corderito se levantó y se puso a mamar. Carlos sonrió y dijo: ¡Ya tenemos 33!

            Pasaron los meses de verano, tenía que volver a casa. Un día de estos vendrán a buscarlo, había cosas que tenía que llevarse y el sólo no podía. Estaba contemplando a sus queridas ovejas y vio a un conejito que andaba cojo, fue hacía él, lo cogió y vio que tenía una patita rota.

            -No temas. Te la curaré.- Puso unas tres ramitas envueltas con unas tiras de ropa y lo dejó dentro de la cabaña con la puerta abierta por si quería salir, que no creyera que estaba preso.

            Al día siguiente vio que el conejito estaba echado, pero al sentir ruido se levantó empezando a andar cojito. Reconociendo a Carlos fue acercándose a su lado y este le dio algarrobas, hierbas, que comió con mucha hambre. Después marchó al prado con las ovejas y se llevó al conejo en una cesta. Allí lo dejó en el suelo por si quisiera comer o andar un rato.

            Pasaron varios días, entonces le quitó los palitos que inmovilizaban la pata del conejo y este empezó a correr y a saltar de alegría, marchando hacía el prado.

            Una mañana llegaron tres sirvientes de su padre con dos carros, para recoger las cosas y a las ovejas para llevarlas al rancho, allí pasarían el duro invierno. Tres días después emprendieron la marcha. La sorpresa fue que Carlos vio al conejito, parecía que le daba las gracias y detrás de él le seguían seis conejitos pequeñitos. Carlos se detuvo y los acarició.

            Cuando llegaron al rancho le estaban esperando toda la familia, además de los trabajadores y sus familiares. Recibieron a Carlos con gritos y cantos, todos le querían de veras pues era muy buen chico, cariñoso con todos. Sus padres al ver al pequeño corderito se alegraron, pues vieron que podrían confiar en su hijo Carlos.

Rosa Puig

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en enero 15, 2012 en COSECHA PROPIA

 

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: