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¿QUIÉN MUEVE EL MUNDO?

16 Oct

El pasado 25 de septiembre se cumplieron 50 años de las trágicas inundaciones de la provincia de Barcelona. La riada causó más de 600 muertos registrados, aunque se calcula que con los desaparecidos la cifra podría ser de 800 fallecidos y que dejó en la miseria a más de 12.000 damnificados. Las poblaciones más afectadas fueron Terrassa, Rubí y Sabadell, pero también la cuenca del río Besós y el Prat del Llobregat.

Desde aquí un homenajes a todas las personas que perdieron sus vidas, a sus familias, a los voluntarios civiles, al ejército, a todos los ciudadanos catalanes y a todos los ciudadanos españoles que dieron una magnífica muestra de generosidad y solidaridad. ¡GRACIAS!

AQUELLA NOCHE DEL 25 DE SEPTIEMBRE DE 1962

Toda España se volcó en ayudar a los damnificados. A muchos trabajadores se les obligó a donar el sueldo de una semana para recaudar fondos, aunque la mayoría reconoció haber ofrecido el dinero igualmente. El régimen franquista permitió que se edificara cerca del rio, hecho que influyó en esta desgracia. También durante la democracia se ha permitido edificar en lugares inadecuados e incluso cambiar el curso de los ríos, acciones que han continuado y continúan causando inundaciones y pérdidas. Voluntarios transportaban todo tipo de materiales (mantas, alimentos y cualquier cosa que los ciudadanos entregaban a la emisora) desde radio Barcelona en la calle Caspe hasta Rubí, me sentí muy feliz, gracias a JOAQUIN SOLER SERRANO, periodista y locutor, que se dejó la voz pidiendo que la gente colaborara en ayudar a los que lo habían perdido todo. La ayuda se organizaba desde pabellones deportivos para distribuir los alimentos y la ropa que iba llegando. La ayuda llegaba no sólo de Cataluña, también de toda España, millones de personas repartían lo que tenían. Mi familia también colaboró con comida y ropa, aunque yo no había nacido me han contado la historia muchas veces. Mi hermana, veinte años mayor que yo, dió mucha de su ropa e incluso su vestido favorito. Había alguien que lo necesitaba más que ella.

Joaquin Soler Serrano

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/testimonios-inundaciones-valles-1962-aniversario-2208131

Un río de poco caudal, el Ripoll, creció en unas horas entre cuatro y seis metros arrasando casi toda una comarca. Cayeron 225 litros de agua en un río sin encauzar, con puentes estrechos en cuyos ojos se iban acumulando árboles, piedras, amasijos de hierros y coches. Sin luz ni teléfono, las campanas de las iglesias sirvieron para alertar de la riada, aunque algunas sonaron demasiado tarde. 100 pasajeros que aquella fatídica noche cogieron el tren de los Ferrocarrils de la Generalitat en Barcelona con destino a Terrassa fueron testigos directo de los acontecimientos. Tras cruzar el puente entre Les Fons y Terrassa, que se derrumbó minutos después, el tren se detuvo en seco. Por la ventanilla los pasajeros podían ver cómo el agua arrastraba todo lo que hallaba a su paso. Los maquinistas consiguieron mantener las puertas cerradas ante el pánico general de los pasajeros, que querían lanzarse al agua. Dos horas y media de gritos, rezos, lágrimas y espanto. A las doce y media de la noche los pasajeros abandonaron el tren, sirviéndose de tablones y prendiendo periódicos a modo de antorchas.

A la mañana siguiente el Vallès despertaba con un espectáculo dantesco. Era una comarca completamente devastada. Ruinas, escombros, casas arrasadas o convertidas en fantasmales cascarones, puentes destruidos, postes eléctricos derribados, huertas asoladas. Miles de personas se quedaron sin nada. Se calculan unas pérdidas de 2.600 millones de pesetas. Se destruyeron numerosas viviendas, puentes y otras infraestructuras hidráulicas así como parte de la red viaria y ferroviaria e industrias, daños que afectaron a la industria y el comercio. En agricultura la pérdida de las cosechas se valoró en más de 100 millones de pesetas. Se cortaron los suministros básicos de agua y electricidad, también quedaron afectadas carreteras y de la red ferroviaria.

El Vallés fue declarada internacionalmente zona catastrófica, todo tipo de organizaciones públicas y privadas (administración, Cruz Roja, radios, asociacionesde taxi, particulares, transportistas…) acudieron a socorrer a las víctimas. El ejército ayudó durante los días posteriores al desastre en los trabajos de limpieza, junto con montones de voluntarios civiles. En las playas de la Barceloneta desembocaron cientos de cuerpos sin vida, junto con restos de animales y todo lo que los ríos desbordados se llevaron por delante.

Según las estimaciones, 4.455 personas perdieron su casa y la mayoría se quedaron sin trabajo. Muchos coinciden en que la solidaridad del resto de España y de Francia, donde vivían numerosos exiliados, fue ‘increíble’. Llegaron miles de kilos de pan del Gremio de Panaderos, centenares de pares de botas, Picasso y Dalí subastaron obras, e incluso un joven alemán se trasladó desde Hamburgo hasta Sabadell en autoestop para ofrecer su colaboración. Muchos voluntarios se dedicaron a lo más ingrato: recuperar y enterrar cadáveres con un pico y una pala. Más de 15 días de trabajo ininterrumpido.

Después de la catástrofe se encauzó el río. La Confederación Hidrográfica del Pirineo Oriental construyó defensas de hormigón de 3,5 metros de altura, se excavó y se llenaron de tierra distintas partes del río para suavizar las pendientes. Se amplió su lecho para que pudiera admitir un caudal de 1.350 metros cúbicos por segundo.

http://elpais.com/diario/2002/09/24/catalunya/1032829654_850215.html

Estudio de la Dr. María del Carmen Llasat

He aquí la noticia desde el Diario de Cádiz

1962 Catastróficas inundaciones en la provincia de Barcelona

| Actualizado 27.09.2012 – 09:11

Una catástrofe sin precedentes, con un saldo de casi 600 muertos y enormes daños materiales, se ha abatido sobre la noble tierra catalana. La provincia de Barcelona ha sufrido unas tremendas inundaciones. Sabadell, Tarrasa y la zona del Llobregat son los lugares de mayor tragedia.

Las vías del tren y las carreteras de la zona están cortadas. A los casi seiscientos muertos hay que sumar un gran número de fábricas y factorías que han sido arrasadas.

La ayuda comenzó de inmediato, mientras Radio Barcelona pedía urgentemente auxilio para la zona.

El Jefe del Estado, Francisco Franco, al conocer la noticia ordenó que se prestara toda la ayuda necesaria a Cataluña. Franco ordenó que el vicepresidente del Gobierno, Muñoz Grandes, y cinco ministros salieran de inmediato para la zona.

En Cádiz se han abierto cuentas corrientes para la ayuda a los catalanes.

http://www.diariodecadiz.es/article/efemerides/1361523/catastroficas/inundaciones/la/provincia/barcelona.html

Montse M.

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Publicado por en octubre 16, 2012 en CATALUÑA, NOTICIAS

 

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